Ahora que ya no existes
ahora que aquella a la que quería no vive fuera de fotos y recuerdos
y el tiempo se ha llevado tu olor de aquel pañuelo
comprendo que vi sólo lo que quise
mientras estaba contigo
aunque tú me dijeras que uno y uno podían ser miles
no me tenía que haber embobado con proyectos
tendría que haber escuchado tus silencios con más cuidado
entender tu cuerpo como entendía tu risa
al principio
aunque a veces lo veía y no quería verlo
yo lo sabía
cuando decías ayer
sabía que querías decir mañana
y mañana era silencio

pero qué podía haber hecho
qué habrías hecho tú
yo no quise tener que amarte así
en tiempo de guerra
con los ojos dolidos
por tener que mirarnos a la incandescencia de los hongos nucleares
y tener que hacernos el amor en la tiniebla
en vez de en nuestra cama

ya me hubiera gustado llevarte a Ibiza
a burlarnos de las medusas
de su baile borracho
a llorar después al pensar que quizá
fueran más felices de lo que nunca seríamos nosotros
entre millones de cosas
porque no saben mentirse
o porque ellas
pueden estar con quien desean.
.
(c) Ángel M. Alcalá

Priscilla, Jones Beach, New York City, 1969 by Joseph Szabo.

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